Una presencia digital construida alrededor del contenido. Diseñamos y desarrollamos una nueva web para Ana Fraile con un objetivo claro: trasladar a digital una forma de comunicar muy personal, donde las palabras tienen tanto peso como la propia identidad visual. El reto estaba en encontrar el equilibrio entre contenido y diseño. En una web para una copywriter, la interfaz debía aportar personalidad, ordenar el mensaje y reforzar su trabajo sin competir con él.
Un lenguaje visual con voz propia
La propuesta se construye a partir de grandes titulares, composiciones editoriales y una jerarquía tipográfica muy marcada.
La combinación de fotografía en blanco y negro, azul intenso y elementos gráficos de gran formato crea una identidad directa y reconocible, alejando el proyecto de los códigos habituales de las webs de servicios profesionales.
En este proyecto, el contenido no se limita a ocupar un espacio dentro de la interfaz: forma parte activa del sistema visual. Los cambios de escala, el ritmo entre titulares y textos y el uso del espacio en blanco permiten que cada mensaje tenga su propio peso y que la personalidad de Ana esté presente durante toda la navegación.
Proyectos con espacio para contar más
El portfolio se diseñó como un sistema flexible capaz de adaptarse a trabajos muy diferentes.
Cada caso puede combinar imágenes, contexto, proceso y resultados con su propio ritmo, permitiendo explicar no solo qué se hizo, sino también la idea y el planteamiento que hay detrás de cada proyecto.
Preparada para seguir creciendo
La web está desarrollada sobre WordPress con una estructura flexible y administrable, preparada para incorporar nuevos proyectos, servicios y contenidos sin perder la coherencia visual del conjunto.
Un sistema pensado para que la web pueda evolucionar al mismo ritmo que el trabajo y la actividad de Ana.
